Cada mañana nos despertamos para empezar un nuevo día y volver a asimilar los cambios que están aconteciendo a nuestro alrededor, y luego terminamos el día sorprendidos por lo que está sucediendo en todo nuestro alrededor. Vamos viendo la evolución que está sufriendo la sociedad, nuestro sector, y lo que es peor, la evolución y el desarrollo que muchas empresas y sobretodo nuestra competencia están aplicando. Lo vemos cada día no solo en la TV, sino en internet, y con ello vemos el vértigo que nos produce al ver que tenemos que adaptarnos a algo desconocido y que a la vez algo que nos da miedo.

Tenemos que aprender a actuar de una forma que no es realmente de la forma que nos enseñaron nuestros padres, los maestros en la escuela o en la universidad. Los títulos dejarán de tener interés en nuestro mundo laboral, y se empezará a valorar el conocimiento que únicamente aporte valor, el nuevo conocimiento creativo, o el conocimiento del talento.

Para ello, debemos salir de la zona de confort para irnos a un mundo que no habrá zona de confort. Con una gran necesidad de cambio obligados a adaptarnos para sobrevivir y prosperar en el nuevo mundo donde el sistema se está remodelando, cayendo en una larga crisis insostenible de un sistema totalmente obsoleto. Esta crisis propiamente dicha, no es la típica crisis que conocemos nosotros cuando hay algún final de ciclo o cambio de modelo, sino lo que estamos empezando a sufrir es un gran cambio del sistema total. Un cambio totalmente sistemático.

De una crisis nace el nuevo mundo, lleno de incertidumbre y desconocimiento, de inseguridad donde no conocemos nada, pero todo y así, sigue evolucionando sin parar, con grandes cambios a velocidades increíbles, donde habrá muchas personas y muchas empresas que no seguirán esta evolución y se caerán.

Empecemos por evitar las órdenes y evitar seguir patrones de comportamientos convencionales y encorsetados, y aportemos libertad aprendiendo a ser creativos y saber pensar. Rompamos con los convencionalismos y buscamos las diferencias humanizándonos, aportando conocimiento y buscando las diferencias, por que aquellos trabajos convencionales y monótonos van a ser reemplazados por robots, mientras que todas aquellas personas que se conviertan en diferentes aportando valor constante y emocional nunca serán reemplazados, ya que se convertirán en imprescindibles para nuestro entorno.

Una vez escuché a una persona que me dijo una frase de las que te hacen pensar: “Mi entorno se reía por que yo era diferente, pero yo me reia de ellos por que ellos eran todos iguales”…